La modificación de la capacidad de obrar es una medida de protección y complemento, a partir de la cual un tutor representa a una persona en aquellos actos de la vida en los que tiene dificultades o no puede gobernarse.
Ayer por la tarde 11 de junio se impartió en el Centro Integral Montjuïc de Aspace, un taller formativo sobre la modificación de la capacidad de obrar, al que asistieron una cincuentena de familias de usuarios adultos de escuela, centros ocupacionales y residencia.
La abogada Adriana Jiménez -especialista en procesos de incapacitación, y Sílvia Alba - trabajadora social de la residencia y STO Aspace Montjuïc, abordaron diferentes cuestiones relacionadas con el proceso de la modificación de la capacidad de obrar, como medida de protección.
Las personas mayores de 18 años tienen reconocida su capacidad de obrar. A partir de ese momento es necesario plantear si la persona puede ejercerla autónomamente o necesita de un apoyo para garantizar su protección legal. La modificación de la capacidad de obrar se convierte en un proceso legal en el que, a partir de una sentencia judicial, se asigna a un tutor que representará legalmente a la persona y apoyará en las funciones asistenciales en las que lo necesite. Con el paso del tiempo puede cambiar la situación de la persona y su familia y tendrán que plantearse otras acciones preventivas de futuro.
Se hizo énfasis en la valoración de la necesidad de iniciar el proceso, la definición y alternativas de complemento de la capacidad, las funciones del tutor/ay de otras figuras de apoyo, la garantía de los derechos básicos de las personas y la planificación de futuro (testamiento, cesión de tutela, voluntades anticipadas, etc.). Asimismo, se dio a conocer a las familias las funciones de las entidades tutelares, que desempeñan como personas jurídicas para la protección y cuidado de las personas con la capacidad modificada.








