Lluís y Emilio son dos voluntarios de ASPACE que han querido apoyar a nuestra entidad participante en este doble reto: por un lado, cumplir el sueño de participar en esta gran aventura; y por otra parte, representar y apoyar a ASPACE.
Puede leer el testimonio de los participantes:
Crónica de un “Hasta pronto”: TITAN DESIERTO 2017
Si tuviéramos que resumir nuestra experiencia en la Titan Desert 2017 con una palabra, sería sin duda con AVENTURA. Ha sido lo más cercano que hemos estado en nuestras vidas de una aventura en su expresión máxima.
Legamos en la entrada del Hotel Xaluca de Maadid (pequeña población marroquí cercana a la frontera con Argelia) el último sábado de abril. Tras dos días desde nuestra llegada a Marruecos y un plácido viaje por carretera desde Fez, un cruce de emociones se apodera de nosotros: -“¡Buf ya estamos aquí, ¡mira esas banderas! Qué bogeria es esta”-. Estábamos legando al primer campamento de la Titan Desert, donde la organización había montado un colosal campamento en los aledaños del hotel donde pasaríamos nuestra primera noche. A diferencia de los casi 500 participantes, nosotros viajamos por nuestro cuenta y no conocíamos prácticamente a nadie. Conviviremos con ellos durante 6 días, donde el sufrimiento y el compañerismo serán protagonistas de una aventura épica. Muchos meses de preparación, muchos sacrificios y muchas ilusiones puestas en este proyecto y allí estábamos, en el desierto, embarcándonos en una aventura desconocida.
Tras 650km y 6 noches durmiendo en jaimas, legamos al cruce de meta, situado en el mismo Hotel Xaluca. Esta vez a lomos de nuestras bicis tras completar la última etapa de Titán. Solo 6 días nos separaban de ese sábado, pero la sensación era de haber estado bastante más tiempo. El desierto tiene algo que te atrapa; la concepción del tiempo es distinta, su dureza y su belleza doblan al hombre, que no tiene más remedio que respetarlo y acatar sus normas.
Titán; una aventura donde supervivencia, compañerismo e introspección personal van de la mano
Nos las prometíamos muy felices el primer día y pagamos la novatada. Deshidratados y con malas sensaciones legamos al segundo campamento. Fue todo un choque contra la realidad. A partir de ese momento nos dijimos cuenta que estábamos ante un gran reto, y que toda la concienzuda preparación de los meses previos no serviría de nada si nos aprendíamos a sufrir en equipo, echando el uno del otro y siendo persistentes.
Al largo de las 6 etapas nos pasó de todo; partimos el cambio y la cadena de la bicicleta durante una tormenta de arena y la tuvimos que reparar sin asistencia técnica con la ayuda de desconocidos que se convirtieron en salvadoras. Caminamos como la bici tiene hombros durante horas entre un mar de dunas que parecía no tener fin; nos perdimos entre montañas durante más de 4 horas, tan perdidos que hasta la organización activo el código helicóptero por si tenía que realizar un rescate de emergencia.
Hemos aprendido a sufrir, claro que sí. Agonizando cuando los kilómetros no sumaban y el sol no cedía entre puntos de hidratación, avanzábamos durante una hora sin cesar y el paisaje casi no variaba. Daba la sensación de que todo el esfuerzo había sido en vano y solo te agarrasas a que en la próxima duna o rio seco se encontrara un punto de control donde poder rezagarnos unos minutos en la sombra. Navegado con la ayuda de nuestro gps sin camino señalizado improvisando en cada curva, sufriendo los síntomas de la deshidratación sin poder hablar por la sequedad bucal y labios rotos, y arrastrando con cuerdas a compañeros y desconocidos que sufrían de gastroenteritis y llevaban 70 km sin poder comer nada solo bebiendo agua y sin fuerzas conseguir legar antes del tiempo de corte de la etapa.
Pero sobre todo hemos vivido momentos inolvidables, momentos de soledad y silencio absoluto en medio del desierto con paisajes de una belleza inmensa, compañerismo entre desconocidos y ejemplos de lucha y superación.
Todos estos valores que han brillado en nuestra aventura los representa fielmente ASPACE. Una gran familia de la que sentimos un profundo orgullo y agradecimiento por habernos apoyado
¡Gracias y hasta la próxima!
Sobre la Titan Desert
¿Qué es?
Carrera maratón de bicicletas de montaña por etapas
¿Dónde y cuándo se realiza?
En Marruecos, a principios de mayo
¿Qué tiene de especial?
Es una de las carreras más míticas y duras del mountain bike. Se considera el Paris-Dakar del ciclismo
¿Cuánta gente participa?
Unos 500 participantes, mayoritariamente amantes pero también ciclistas profesionales












