El agua como un entorno terapéutico para personas con discapacidad física
En las últimas décadas se ha podido certificar que el deporte es un aliado crucial en el cuidado del cuerpo y la mente. En línea de esta afirmación, podemos asegurar que su importancia radica en su capacidad para brindar beneficios significativos a quienes enfrentan limitaciones en su movilidad debido a lesiones, enfermedades o condiciones crónicas.
Según una diversidad de estudios, la actividad deportiva de agua mejora nuestra salud cerebral, influye de forma positiva en nuestro estado de ánimo, la memoria, las capacidades cognitivas y la coordinación.
La unión entre deporte y agua proporciona un ambiente único que reduce la gravedad, minimiza el impacto y ofrece resistencia controlada, lo que facilita el desarrollo de fuerza, flexibilidad y coordinación.
Esta forma de intervención únicamente no mejora la condición física de las personas, sino que también tiene un impacto positivo en su bienestar emocional y mental. Además, fomenta la independencia y la calidad de vida al promover la autonomía en las actividades diarias. Cabe destacar, los múltiples beneficios del ejercicio acuático y cómo puede marcar la diferencia en la vida de las personas con discapacidad física.
En la Fundación Aspace Catalunya la actividad terapéutica acuática está consolidada y se desarrolla una metodología única. Por eso, detrás de cada actividad acuática se encuentra un trabajo intenso y adaptado, diseñado para cada individuo. Sin embargo, este servicio tiene una aproximación profesional e individualizada para mejorar la condición física, las habilidades motrices y las relaciones sociales de los usuarios.
Nuestra metodología
Las clases comienzan con una evaluación inicial en la que se busca la adaptación de la persona un medio tan útil como es el agua. Esta fase inicial crea una conexión de confianza entre el profesional y la persona. Mediante una evaluación completa de las necesidades y aplicaciones individuales, se diseña un plan de trabajo específico para cada persona, garantizando que se cumplan los objetivos de mejora.
Orientada como una actividad complementaria de apoyo para aquellas personas que seguro mejorarán la calidad de vida gracias al agua.
Los contenidos centrales de este programa engloban una serie de habilidades y objetivos:
- Entradas y salidas del agua: Este aspecto se centra en ayudar a los participantes a desarrollar la autonomía en el agua. Aprender a entrar y salir del agua de forma segura y con confianza es fundamental para su independencia y seguridad en un entorno acuático.
- Respiración: Se trabajan las fases respiratorias y destaca la importancia de cerrar la boca y exhalar correctamente durante la natación. Esto es esencial para mantener una respiración eficiente y segura en el agua.
- Inmersiones: Durante esta fase, se exploran aspectos como la capacidad pulmonar y la apnea (retención de la respiración bajo el agua), así como las reacciones del cuerpo debajo del agua. Esto contribuye a aumentar la comodidad y la confianza en situaciones de inmersión.
- Percepción: Se intenta aumentar la conciencia del cuerpo en el agua y mejorar el alcance de movimiento. Esto ayuda a los participantes a sentirse más cómodos y seguros en el entorno acuático.
- Control tónico: Aprender a controlar la tensión y la relajación del cuerpo de forma voluntaria es crucial para una experiencia de natación más eficiente y agradable.
- Flotación: La flotación es una habilidad fundamental para iniciarse en la natación. Ayuda a los participantes a mantenerse en la superficie del agua y es la base para aprender diferentes estilos de natación.
- Giros: Los giros se utilizan como herramienta para actividades cotidianas. Aprender a girar en el agua puede mejorar la seguridad y la comodidad al realizar tareas diarias en un entorno acuático.
- Desplazamientos: Esta fase se centra en mejorar las habilidades motoras y la capacidad cardiorrespiratoria de los participantes. Contribuye a aumentar la capacidad de moverse en el agua de forma más efectiva.
- Propulsión: Trabajar en la propulsión implica aumentar la autonomía en el agua y desarrollar la coordinación y las técnicas de natación.
- Destrezas motrices: Se enfoca en el desarrollo de habilidades con el tren superior e inferior, entre otros aspectos, para mejorar la destreza y rendimiento en el agua.
- Aspectos emocionales: Reconociendo la importancia de las emociones en el proceso, se abordan las cuestiones emocionales como parte integral del progreso. Esto puede incluir la gestión del estrés, la ansiedad y la promoción de la confianza en el agua.
Las metodologías usadas son diversas y flexibles, incluyendo ejercicios individuales y colectivos, juegos, uso de materiales auxiliares, resolución de problemas, descubrimiento guiado e imitación de repetidos modelos de movimiento.
Aunque la actividad acuática no es la solución a todos los problemas, está demostrado que produce importantes beneficios hacia nuestra salud. Recuerde que la OMS recomienda un mínimo de 30 minutos de actividad física moderada a diario, infórmate de cuál es la actividad que más te conviene en función de tus necesidades.













