Una experiencia vivencial que rompe estereotipos y forma a futuros profesionales en la diversidad funcional
Durante el curso 2024-2025, los usuarios y usuarias de la Fundación Aspace Catalunya Montjuïc han liderado el taller "Escuelas Profesionales", una iniciativa transformadora que convierte el centro en espacio de aprendizaje y sensibilización para estudiantes y profesionales en formación de los ámbitos social, educativo y sanitario.
Con un total de 28 visitas guiadas, este proyecto ha acercado la realidad de las personas con discapacidad física a ocho centros formativos de todas partes de Barcelona. El taller no sólo ha sido una ventana abierta al día a día de la Fundación, sino también una oportunidad para que los usuarios puedan desempeñar un rol activo, compartiendo sus experiencias y habilidades.
Una visita, dos miradas: conocer, sentir y comprender
Las sesiones estaban estructuradas en dos partes. Primero, una presentación audiovisual en la que los usuarios del Centro de Día Ocupacional y la Residencia explicaban, en primera persona, cómo está organizado el centro y qué actividades forman parte de su rutina. Esta introducción servía para contextualizar y humanizar las realidades que a menudo quedan escondidas detrás de sus etiquetas.
La segunda parte, eminentemente práctica, proponía un recorrido guiado por los espacios de la Fundación -habitaciones, talleres, comedores, salas terapéuticas, piscina, gimnasio, aulas de logopedia, entre otros. Pero el elemento más significativo era la experiencia de"empatizar desde el cuerpo": los visitantes podían probar grúas y soportes utilizados habitualmente por los usuarios, poniéndose así, literalmente, en su piel. Esta vivencia dejaba una impronta emocional profunda y contribuía a cambiar miradas.
Una iniciativa que transforma
Centros como el Hospital San Juan de Dios, el Instituto San Ignacio o la Escuela PROA han participado en estas visitas, destacando la riqueza pedagógica y humana. Para muchos participantes, ha sido el primer contacto directo con la diversidad funcional, un primer paso para construir una visión profesional basada en el respeto y la inclusión.
Para los usuarios de la Fundación, el taller ha sido también una fuente de crecimiento personal. Han desarrollado competencias comunicativas, sociales y organizativas, favoreciendo la autonomía y la autoestima. Esta bidireccionalidad convierte el proyecto en un espacio de intercambio real, donde cada encuentro es una suma de experiencias y saberes.
Construyendo una sociedad más inclusiva desde la educación
"Escuelas Profesionales" es mucho más que un taller. Es una herramienta de transformación social, un puente entre la teoría y la práctica, entre el aula y la realidad. En un contexto donde a menudo se habla de inclusión en abstracto, este proyecto demuestra la posibilidad tangible, cotidiana, emocionante.
Su éxito evidencia la necesidad de crear más espacios compartidos como éste, donde futuros profesionales puedan formarse con criterio, sensibilidad y compromiso hacia la diversidad. Aspace Montjuïc ha demostrado que abrir sus puertas es, a menudo, la mejor manera de hacer entrar la inclusión para quedarse.






