La labor de la terapeuta ocupacional garantiza la participación de todos los alumnos, adaptando entornos y materiales para fomentar confianza, motivación y aprendizaje al inicio del día.
La actividad diaria del “Bon Dia!” en las aulas de la escuela se ha consolidado desde hace muchos años como una rutina fundamental en el inicio de la jornada para todos los alumnos. Conducida por el personal docente y con el apoyo de fisioterapeutas, logopedas y terapeutas ocupacionales, ésta dinámica colaborativa aporta muchos beneficios al alumnado. Destacamos especialmente el papel del terapeuta ocupacional en esta actividad, que con su tarea facilita el acceso, mejora la participación y fomenta la autoestima de los alumnos, adaptando la actividad, los recursos y los espacios para que cada niño y niña pueda iniciar su día con confianza.
La labor central de la terapeuta ocupacional en la escuela durante la actividad del “Bon Dia!” es garantizar el máximo nivel de participación de todos los alumnos. Adaptan los materiales y el entorno de forma que todos los alumnos, independientemente de sus capacidades, puedan participar plenamente. Por eso, las terapeutas ocupacionales trabajan para ofrecer opciones de acceso tanto directo como alternativo. En algunos casos, se recurre a productos de apoyo, tales como brazos articulados para pulsadores, o softwares específicos que favorecen la interacción a través de sistemas como “The Grid”, que permiten la comunicación y el trabajo por causa-efecto.
La terapeuta ocupacional también valora las necesidades sensoriales de cada alumno, un aspecto que resulta clave para garantizar un entorno de aprendizaje cómodo y seguro. A partir de esta valoración el equipo de aula puede modular los estímulos de acuerdo a sus necesidades individuales. Así, se facilita un espacio donde los alumnos se sientan cómodos y preparados para el aprendizaje.
Aparte de la regulación sensorial, las terapeutas ocupacionales intervienen en la mejora de las habilidades manuales, la coordinación y la conciencia corporal. Esto es especialmente relevante para alumnos que pueden tener dificultades en la discriminación espacial o en la comprensión de conceptos corporales y viso-espaciales, que se trabajan a través de materiales adaptados que fomentan la práctica y la diferenciación corporal. Además, la/el terapeuta ocupacional analiza y ajusta los estímulos de cada espacio para mejorar el proceso de recepción, interpretación y respuesta frente a los diferentes estímulos.
Con la contribución del/la terapeuta ocupacional en la actividad del “Bon Dia!”, la escuela favorece una educación inclusiva donde cada alumno, independientemente de sus capacidades y necesidades, tiene la oportunidad de participar activamente y con confianza en su entorno escolar.
Este trabajo diario en la adaptación de entornos, materiales y soportes sensoriales pone de manifiesto el importancia de un trabajo interdisciplinario donde cada profesional aporta sus conocimientos para la consecución de los objetivos educativos de cada niño y niña.
Desde la Terapia Ocupacional priorizamos la participación de todos los alumnos en todas las actividades de la escuela. La actividad del buen día facilita la predisposición y aumenta la motivación. Para posibilitar la participación, la terapeuta ocupacional analiza y adapta las demandas de las actividades, las características del alumno, los materiales y el entorno.
Coordinación motora gruesa
Praxia oculomanual. Motricidad fina. Orientación tempor al.
Orientación temporal
Acceso directo. Habilidades visuoperceptivas y coordinacin u oculomanual.
Acceso alternativo. Participación en labores escolares a través de coordinación ocular.











