Con motivo del Día Internacional de las Mujeres, la Fundación Aspace Catalunya se suma a la campaña "Mis derechos, mi voz", impulsada por la Federación Catalana de Parálisis Cerebral y Pluridiscapacidad (FEPCCAT), con el objetivo de visibilizar los derechos y reivindicaciones de las mujeres y niñas con discapacidad.
Las mujeres y niñas con trastornos del neurodesarrollo complejo, parálisis cerebral y pluridiscapacidad a menudo afrontan situaciones de discriminación múltiple. A la desigualdad de género se añaden barreras vinculadas a la discapacidad, que pueden afectar a ámbitos tan esenciales como la salud, la autonomía personal, la participación social o la toma de decisiones sobre la propia vida.
Esta realidad pone de manifiesto la necesidad de incorporar una mirada interseccional y feminista en las políticas públicas y en la acción social, para garantizar una igualdad real de derechos y oportunidades para todas las mujeres, también para aquellas que necesitan mayores apoyos en su día a día.
En el marco de la campaña, varias mujeres y niñas vinculadas a las entidades del movimiento asociativo de la parálisis cerebral participan compartiendo sus experiencias y sus reflexiones. A través de sus voces se quiere visibilizar las vulneraciones de derechos que todavía se producen y reivindicar aspectos fundamentales como el derecho a la vida, a la salud ya recibir una atención digna y accesible, reconocidos en la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Desde la Fundación Aspace Catalunya trabajamos cada día por defender los derechos, la autonomía y la calidad de vida de las personas con parálisis cerebral y pluridiscapacidad, y especialmente para garantizar que las mujeres y niñas del colectivo puedan expresar su voz, participar en la sociedad y decidir sobre su propia vida.
El colectivo que atendemos a menudo tiene una dificultad añadida a la hora de ejercer y hacer valer sus derechos. Muchas personas se comunican mediante sistemas de comunicación aumentativa y alternativa (SAAC), y esto puede dificultar que puedan expresar con claridad lo que quieren y lo que necesitan, especialmente en situaciones de reivindicación o denuncia. Por eso es esencial garantizar entornos seguros y canales accesibles de escucha y acompañamiento, para que su voz sea escuchada y respetada.
Este 8M reivindicamos una sociedad más justa, inclusiva y accesible, donde todas las mujeres, independientemente de sus necesidades de apoyo, puedan ejercer plenamente sus derechos.






