La discapacidad intelectual es un trastorno del neurodesarrollo, es decir, un trastorno del desarrollo de las funciones del cerebro que comienza en los primeros años de vida, cuando está en fase de máximo crecimiento.
Etiología de la discapacidad intelectual asociada al lenguaje
Las causas son muy variadas pero siempre comienza en los primeros años, al nacer o incluso antes, mientras que el diagnóstico es clínico. Por diagnóstico clínico entendemos la descripción exacta, a través de la observación experta y de pruebas específicas tanto de Psicología como de Logopedia, de las dificultades que el niño/ao el adulto manifiestan dificultades que empiezan a hacerse más evidentes cuando el desarrollo del lenguaje está en su máxima explosión, entre los 3 y los 6 años. Es importante decir esto porque la intervención será más efectiva cuando antes se empiece, dada la gran plasticidad del cerebro (neuroplasticidad) de los niños/as.
El cerebro tiene diferentes áreas y funciones y puede que un niño con discapacidad intelectual tenga más dificultad en un área que en otros. Es el caso del trastorno del lenguaje asociado a una discapacidad intelectual.
Síntomas del trastorno del lenguaje asociado a la discapacidad intelectual
Las personas afectadas presentan dificultades especialmente en el lenguaje verbal, función compleja que, aproximadamente, muestra dos partes fundamentales: el lenguaje receptivo, es decir la capacidad de entender lo que se escucha; y el expresivo, la capacidad de hacer uso del lenguaje para comunicarse.
El lenguaje es fundamental para comunicarnos con los demás, para expresar lo que sentimos y hacernos entender, para comprender lo que ocurre a nuestro alrededor, y para entendernos a nosotros mismos (lenguaje interno). Por eso estos niños/as, chicos/as o adultos pueden sufrir complicaciones a la hora de interactuar y de relacionarse con el entorno en el día a día, una necesidad básica en cualquier persona ya lo largo de todo su ciclo vital.
A las dificultades globales dadas por la discapacidad intelectual, se añaden obstáculos más pronunciados en el lenguaje, que pueden pasar inadvertidas o consideradas como parte de la discapacidad intelectual. O, en otros casos, pueden confundirse con otros tipos de déficits. Por eso, la fase de detección y diagnóstico es crucial: explorar cuál es el perfil neuropsicológico para poder entender cómo funcionan las diferentes funciones del cerebro de la persona, cuáles están alteradas y, finalmente, poder poner en marcha el soporte necesario, un tratamiento individualizado, una orientación ajustada y, en los casos que lo precisen, intentar buscar la causa con pruebas médicas especializadas.
Tratamiento de los trastornos de los lenguajes asociados con la discapacidad intelectual desde la Fundació Aspace Catalunya
En el caso de una discapacidad intelectual con trastorno del lenguaje asociado es especialmente importante tratarla lo antes posible y de forma global: en el ámbito académico, acompañar y reforzar los aprendizajes; y en el ámbito psicosocial, brindar al niño ya su familia apoyo para que el bienestar, la autoestima y el equilibrio emocional no se vean afectados en ningún perímetro: en la escuela, en casa, en las actividades de ocio y otros espacios sociales. En el caso de niños/as, fortalecer los puntos débiles y acompañar al niño ya su familia hacia la construcción de una base emocional sólida, hacia un futuro de autonomía, autorrealización y felicidad.
Desde Aspace somos expertos en la detección de este tipo de dificultades y abogamos por una terapia multidisciplinar que involucra a Logopedas, Psicólogas, Neuropediatras o Neurólogos, y, cuando sea necesario, Médico Rehabilitador, Psiquiatra y Oftalmólogo poniendo siempre en el centro al usuario/ay su familia. Trabajamos de forma integrada con el resto de la red comunitaria a partir de la escuela y de los servicios de salud a lo largo de todas las etapas de la vida, con el objetivo de desarrollar las áreas comprometidas y adaptar las estrategias de aprendizaje para sacar -le el máximo beneficio.






