En la población pediátrica, los problemas de alimentación pueden presentarse como síntomas de muchas condiciones. Se ha descrito que pueden suceder a un 20% de niños/as con desarrollo normativo, y hasta el 80% de los niños/as con trastornos del desarrollo. A pesar de su alta incidencia, a menudo las dificultades en la alimentación no están bien reconocidas o tratadas adecuadamente.
¿QUÉ SON LAS DIFICULTADES EN LA ALIMENTACIÓN?
Las dificultades en alimentación se definen como una ingesta oral deficiente que no es apropiada por la edad, y puede estar asociada a una o más de las siguientes disfunciones: médica, nutricional, psicosocial y/o de las habilidades de la alimentación. Se debe tener en cuenta que no todos los niños/as muestran disfunción en los cuatro dominios, y se recomienda evaluar cada una de ellas.
DETECCIÓN DE LAS DIFICULTADES ALIMENTARIAS
En muchas ocasiones las dificultades alimentarias tienen una naturaleza multifactorial que requieren una evaluación exhaustiva que tenga en cuenta los cuatro dominios.
La atención óptima de niños con dificultades alimentarias requiere una evaluación multidisciplinar formada por: neuropediatría, enfermería, médicos/as rehabilitadores/as, logopedia, terapia ocupacional, psicología y trabajo social.
Por la valoración de dificultades alimentarias se realiza una observación de la ingesta en la situación más natural posible, y se administran cuestionarios de informe tanto por los padres y madres como por el PediEAT.
- Pediatric Eating Assessment Tool (PediEAT), es una herramienta informada por los padres y madres destinada a niños/as de entre 6 meses hasta 7 años que comen algunos alimentos sólidos. Se solicita a los progenitores que evalúen cada ítem, y con una escala que calculen la frecuencia de determinado comportamiento. Las puntuaciones más altas indican mayores síntomas de alimentación problemática. Está compuesto por cuatro subescalas donde se evalúa:
- Síntomas fisiológicos: disfunción de la deglución (tos, calidad de la voz, náuseas), dificultad para coordinar la alimentación y la respiración o para mantener la estabilidad fisiológica (respiración más rápida o más intensa, sudoración y fatiga) y trastornos o disfunciones del tracto gastrointestinal como vómitos o dificultades para defecar.
- Conductas problemáticas a la hora de comer: aceptación o rechazo de alimentos. Los comportamientos de estrés durante las comidas, y las preferencias alimentarias como insistir en que la comida esté presentada de una manera.
- Alimentación selectiva/restrictiva: preferencias de determinadas texturas, temperaturas o grupo de alimentos.
- Procesamiento oral: disfunción en la fase oral de la formación del cuenco alimentario. Se presenta como retención del alimento dentro de la cavidad oral, utilizar los dedos para mover el cuenco dentro de la boca, masticar la comida durante mucho tiempo o necesitar recordatorios para masticar el alimento.
INTERVENCIÓN TERAPÉUTICA
Cuando los problemas de alimentación son complejos o difíciles de resolver, la derivación a una atención especializada es fundamental. Existen tres criterios indispensables para una atención integrada en los casos más severos: implicación de especialistas que aborden los cuatro dominios, intervención conductual y participación activa de los cuidadores.
En la Fundación Aspace Catalunya contamos con la Unidad de deglución y nutrición (UDN), encargada de realizar un diagnóstico de las dificultades alimentarias, y de qué forma interfieren en el día a día de las personas atendidas en nuestro servicio.
Esta unidad está formada por un equipo interdisciplinario (médica rehabilitadora especializada en nutrición y dietética, logopedas expertas en deglución, enfermera especialista en nutrición y terapeuta ocupacional con formación en integración sensorial), que realizan un diagnóstico detallado con una valoración observacional y cuestionarios a llenar por la familia, que permiten situar las dificultades alimentarias de las personas que atendemos. Se realizan interconsultas con otros profesionales de la entidad como neuropediatría y psicología cuando se considera necesario.
Posteriormente, se lleva a cabo un tratamiento enfocado a estas dificultades, dando herramientas y estrategias tanto a la familia como a la persona implicada.
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